Cómputo con dueño.
Contenedores por capas con cómputo incluido, sobre máquinas que alquilamos por horas y te cobramos por segundos. Con una regla que casi nadie se impone: ni siquiera nosotros podemos ordenarle nada a una máquina sin firmarlo.
Casi todas las plataformas parecidas se dan a sí mismas el poder de ejecutar en tu máquina. Es cómodo, y significa que un fallo suyo es root en todas las máquinas de todos sus clientes a la vez.
Aquí el buzón que reparte las órdenes no sabe leerlas: no hace criptografía y ni siquiera puede analizar el formato. Quien firma es una consola con una clave que nunca sale de tu máquina; quien verifica es la máquina que va a obedecer.
No es una promesa del marketing: está declarado en el fichero de capas del proyecto y hay pruebas que recorren el código para comprobar que el buzón sigue sin poder mirar dentro.
Una red plana cifrada entre ellas. Atraviesa NAT sin que abras un puerto.
nso connect join <token> --server https://…
La clave no sale de tu máquina. La orden viaja por un buzón que no la entiende.
nso console apply web-1 nginx.toml
Tres capas con vidas distintas: el userland casi nunca cambia, tus datos todo el rato, y el manifest dice cuáles van juntos.
misrad instances up dev-rust/manifest.toml
Tirar el entorno no toca tus datos, y dos entornos con el mismo userland lo comparten en disco en vez de duplicarlo. Y hay una cuarta cosa aparte, la identidad, que no viaja en ninguna copia.
Una operación es un bun run y lo que eso ejecute. Se
mide en segundos de pared, y cada segundo empezado se cobra entero: no se
prorratea el que está en curso. Los números de cada plan todavía no están
publicados.
Esta tabla es la parte que ninguna landing publica. Va aquí porque es más útil que una promesa.